(…)   ( LEER POST ANTERIOR )

 

El tiempo iba pasando, y a pesar de la insistencia en encontrar “algo” que pudiera sacarme de mi estado aletargado y pasivo ( en lo profesionalmente hablando ), no era capaz de descubrir esa inquietud necesaria para levantarme con energía cada mañana…no podía asumir que lo que toda mi vida había amado hacer, decorar , realizar obras…era ahora una tortura para mí…

Mis experiencias pasadas con sobre todo con los gremios y clientes, me habían hecho daño…tanto daño, que mi pasión por este mundo del interiorismo y la decoración había desaparecido. Quizá la mala suerte, o quizá mi mala elección a la hora de buscar  profesionales y trabajos, me desmotivaron y llegaron a hundirme. Una persona demasiado transparente y sensible, en medio de una selva mayormente masculina, donde el buen hacer, sinceridad y profesionalidad casi estaban mal vistas… Los sentimientos y  la sensibilidad no iban con esta gente…lo tenía todo perdido… Ya no trasmitía a mis clientes mi pasión, mi energía, había pasado de disfrutar con mi trabajo a ser vigilante y policía de gremios…

Casi siempre mis clientes me apoyaban y valoraban mi trabajo, aunque como en todas partes y como en todo, tuve clientes también que supieron aprovecharse de mis debilidades y buen hacer…estas experiencias tan negativas me marcaron de manera profunda profesionalmente.

Fue duro ver como una clienta por ejemplo, infravaloró mi trabajo a la hora de pactar mis honorarios…firmamos un contrato injusto y demasiado barato a mi parecer, mi esperanza de que aquellas condiciones tan bajas me aportaran futuros clientes eran las que me hicieron firmar… Duro, muy duro fue ver cómo a lo largo de mi trabajo con esta clienta, tuve que acompañarla a comprar productos de interiorismo y decoración que quintuplicaron…sí quintuplicaron, mis honorarios…

Accesorios y complementos de lujo, que solo por el simple hecho de adquirirlos le aportaban esa “felicidad” que necesitaba… Estos detalles fueron complicados de digerir, pero viéndolos ahora en la distancia del tiempo me han hecho aprender que también tengo derecho a elegir a mis clientes y ofrecer mis conocimientos a aquellas personas con las que me siento bien y me hacen sacar lo mejor que llevo dentro. Este fue otro de los elementos que incluí en mi lista de prioridades a la hora de pensar en mi nuevo proyecto profesional…elegir a mis clientes por lo que me hacían sentir, trabajar para los que valoraran mi trabajo y confiaran en mi experiencia y profesionalidad.

Mientras mi lista de prioridades iba siendo desarrollada, me dí cuenta que tras catorce años de experiencia profesional y laboral, eran muchas las anécdotas que tenía para contar, llegué a pensar en hacer un libro…pero sinceramente nunca vi muy claro si habría público para interesarse sobre estos temas. Pero de lo que sí que me dí cuenta, fue que mi pasión por este mundo después de todo lo que había pasado, no podía desvanecerse y sentí la necesidad de enseñar a la gente mis trabajos, mis cualidades como decoradora e interiorista , exponer mis obras al público, en definitiva… Empieza a surgir la idea de crear una herramienta de trabajo que actuara como una ventana al exterior.

¡¡¡Llega el momento de crear una herramienta que me ayude a sacar todo el arte que llevo dentro!!!!

Mis amigos me veían tan mal que no podían soportar verme así, a una persona negativa, triste, sin brillo en los ojos… y empezaron a “torturarme”  diciéndome lo buena que era en mi trabajo, incluso llegaban a gritarme…que no podía rendirme…que tenía que ayudar a la gente a decorar, a transmitir mis conocimientos… que debía hacer una página web…una página web que diera consejos, resolviera dudas…

¡¡¡¡Claro!!!! Tengo que hacer una página web, donde pueda difundir mis conocimientos, una herramienta de trabajo, una ventana abierta al exterior….un lugar donde poder interactuar con mis clientes…

Pero dentro de mi lista de prioridades, no sólo aparecía el mundo de la decoración…la música otra de mis pasiones, tomaba fuerza a la hora de ser nombrada…tenía que empezar a ordenar todas mis ideas, ya empezaba a ilusionarme por un proyecto nuevo, a sentir ganas por trabajar en algo, ya tenía una ilusión por la que empezar a luchar al día siguiente…Decorazón iba a empezar a engendrarse pronto empezaría a latir…

Cada vez estaba más cerca de poder escapar de la gran depresión que me estaba quitando el brillo y la ilusión, por fin empezaba a ver un hilo de luz al final del túnel, por fin me estaba dando cuenta de que no todo estaba perdido…Todavía tengo un camino largo que recorrer pero ya estoy pensando en comenzarlo y lo mejor de todo… vivir todas las experiencias que este proyecto va a tener la oportunidad de brindarme!

 

4 comments on “Te cuento…Decorazón, El tiempo iba pasando…

  1. no me conoces pero me siento tan reflejada en todo lo que dices que parece que lo hubiera escrito yo así que, como tus amigos, te animo a no rendirte, más cuando parece que todo aquello va quedando atrás… ojalá yo también pudiera ver el final del túnel.
    aprovecha que ya estás en marcha.

    • ¡Hola! Muchas gracias por tu comentario…te animo a que encuentres esa luz, nadie nos ha dicho que nuestro camino sea fácil, pero hay que ponerse unas buenas botas y caminar. Así que empieza por ponerte las botas y empieza cuanto antes a andar. ¡Seguro que por el camino encontrarás esa luz. Un beso y mucho ánimo!

  2. Yo te conoci en esa fase de incertidumbre y dolor, pero también te visto dar puerta a esa etapa para ver brillo y pasión en tus ojos. Simplemente has puesto tus valores, como profesional y persona al alcance de la gente que realmente valora tu potencial. Enhorabuena por dar el salto hacia lo que te hace feliz cada día.un saludo!!

  3. Pingback: Proyecto: " Haciendo camino.... "

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>